La tecnología avanza hacia una nueva etapa conocida como la “interfaz invisible”, donde la interacción con la inteligencia artificial ya no depende de pantallas. Colgantes, anillos, relojes y gafas con IA integrada comienzan a posicionarse como el posible futuro post-smartphone.
Durante el CES de Las Vegas, varias empresas presentaron dispositivos diseñados para funcionar mediante voz, sensores y cámaras, permitiendo a los usuarios interactuar con asistentes de IA sin tocar un teléfono. Lenovo, a través de Motorola, mostró un prototipo de colgante capaz de controlar un asistente de IA directamente desde el pecho, mientras que otras startups apuestan por anillos y medallones inteligentes enfocados en productividad, notas y recordatorios.
Gigantes tecnológicos como Amazon y Meta también se han sumado a esta tendencia con adquisiciones estratégicas y mejoras en sus dispositivos conectados. Incluso OpenAI trabaja en su propio dispositivo basado en ChatGPT, previsto para los próximos años.
Aunque la promesa es reducir la dependencia de las pantallas y combatir la “fatiga digital”, estos dispositivos enfrentan retos importantes, principalmente en temas de privacidad y aceptación social, debido al uso constante de micrófonos y cámaras. Analistas coinciden en que, por ahora, estos wearables no reemplazarán al smartphone, sino que convivirán con él mientras los usuarios adoptan nuevos hábitos tecnológicos.







