Un custodio de Diego Armando Maradona describió el deterioro físico que presentaba el astro argentino durante los días previos a su muerte, ocurrida el 25 de noviembre de 2020.
Aníbal Domínguez, quien trabajaba con Maradona desde 2015, declaró ante el tribunal de San Isidro que el exfutbolista comía poco, tenía dificultades para llegar al baño y permanecía postrado durante largos periodos.
También señaló que presentaba retención de líquidos, estaba hinchado y mostraba síntomas que su entorno relacionaba con la abstinencia del alcohol.
“Costaba despertarlo” y convencerlo de bañarse o comer, relató el custodio. Durante la audiencia se reprodujeron audios en los que informaba al neurocirujano Leopoldo Luque que Maradona estaba “perdido” y sufría temblores.
Domínguez afirmó que pidió al médico acudir a la vivienda porque consideraba necesaria su presencia. Luque es uno de los siete profesionales de la salud juzgados por homicidio con dolo eventual.
El proceso busca determinar si las acciones u omisiones del equipo médico influyeron en la muerte del campeón mundial. Todos los acusados rechazan los cargos y sostienen su inocencia.
Maradona falleció a los 60 años mientras cumplía una internación domiciliaria en Tigre, días después de ser operado por un hematoma subdural. La autopsia determinó que murió por una insuficiencia cardíaca aguda asociada con un edema pulmonar.








