Los extensos tiempos de espera para cruzar de Tijuana a San Diego, junto con la incertidumbre económica derivada de las políticas de Estados Unidos, empiezan a influir en el mercado inmobiliario de la ciudad, donde algunos compradores analizan con mayor cautela la adquisición de una vivienda.
De acuerdo con representantes del sector inmobiliario, quienes trabajan o reciben ingresos en Estados Unidos han comenzado a replantear sus planes debido a las complicaciones para cruzar la frontera, donde en algunos días las filas pueden extenderse por varias horas. Esta situación ha generado un llamado a las autoridades para buscar estrategias que mejoren la movilidad entre ambos países.
El impacto también empieza a reflejarse en el mercado de renta, principalmente en zonas como Río, Centro y Otay, donde tradicionalmente existe una alta demanda por parte de personas que laboran en el vecino país. Especialistas consideran que este escenario podría generar una disminución en los precios de alquiler en ciertos sectores.

En contraste, el costo de la vivienda nueva continúa aumentando, especialmente en desarrollos verticales ubicados en áreas céntricas de Tijuana. Actualmente es posible encontrar departamentos desde poco más de dos millones de pesos en la periferia, mientras que algunos proyectos de mayor nivel alcanzan precios cercanos al millón de dólares.
El sector inmobiliario señala que las preferencias de los compradores se mantienen equilibradas entre departamentos y casas habitación. Mientras las nuevas generaciones suelen optar por viviendas cercanas a centros de trabajo y servicios, las familias y personas de mayor edad continúan privilegiando inmuebles con espacios más amplios y mayores comodidades.






