La discusión sobre el registro obligatorio de líneas telefónicas volvió a tomar fuerza luego de darse a conocer que el 82.5% de los usuarios todavía no ha realizado el proceso correspondiente.
La cifra ha generado reacciones divididas entre ciudadanos, quienes han expresado preocupación principalmente por temas relacionados con privacidad, protección de datos personales y posibles restricciones en el servicio.
Usuarios muestran desconfianza
En redes sociales, muchas personas señalaron que no se sienten cómodas compartiendo información personal para mantener activa su línea telefónica.
Algunos usuarios consideran que la medida podría vulnerar la privacidad de los ciudadanos, mientras que otros cuestionan la seguridad con la que serían almacenados los datos recopilados.
“Muchos no quieren registrar sus datos porque no saben quién tendrá acceso a esa información”, comentaron usuarios en plataformas digitales.
Otros apoyan la medida
Sin embargo, también existen personas que respaldan el registro, argumentando que podría ayudar a combatir delitos como extorsiones telefónicas y fraudes.
Quienes apoyan la iniciativa consideran que tener identificadas las líneas telefónicas podría facilitar investigaciones y reducir el uso anónimo de celulares para actividades ilícitas.
Persisten dudas sobre el proceso
A pesar de las explicaciones oficiales, todavía existen dudas entre la población sobre los requisitos, tiempos límite y posibles consecuencias para quienes no completen el registro.
Especialistas también han señalado que uno de los principales retos será generar confianza entre los usuarios para incrementar la participación.






