El esperado biopic de Michael Jackson enfrentó un fuerte problema legal durante su producción que obligó a eliminar por completo una parte clave de la historia ya filmada.
De acuerdo con un reportaje de Variety, la película titulada Michael originalmente incluía un tercer acto centrado en las acusaciones de abuso infantil de 1993 y el escándalo mediático que rodeó al artista en esa época.
El error que costó millones
El conflicto surgió cuando abogados del estudio Lionsgate detectaron una cláusula en un antiguo acuerdo legal con Jordan Chandler, la cual prohíbe representar o mencionar ese caso en cualquier producción.
Aunque dichas acusaciones nunca llegaron a juicio penal, el acuerdo civil incluyó restricciones legales que el equipo no tomó en cuenta durante el rodaje.
Esto provocó que todo el tercer acto incluyendo escenas ya grabadas fuera eliminado, obligando a una reestructuración total de la película.
Refilmaciones y cambio de enfoque
Para corregir el problema, la producción realizó alrededor de 22 días de nuevas grabaciones, lo que implicó un costo adicional cercano a los 15 millones de dólares.
Se reporta que este gasto fue cubierto por los propios herederos del artista, quienes también participan como productores del proyecto.
Un final distinto para el “Rey del Pop”
Tras los cambios, la película ahora concluirá en uno de los momentos más exitosos de la carrera de Jackson: durante la era del álbum Bad en los años 80.
Con este ajuste, el biopic dejará fuera los años más controversiales del cantante y apostará por mostrar únicamente su etapa de mayor fama y éxito.
Aunque en algún momento se consideró dividir la historia en dos partes, el recorte del contenido ha hecho que la narrativa se concentre en una sola película, con la posibilidad de una secuela dependiendo de su desempeño en taquilla.







