El Congreso del Estado aprobó por unanimidad una reforma a la Ley de Prevención, Tratamiento y Control de las Adicciones, con el objetivo de asegurar que los centros de atención operen bajo principios de dignidad, inclusión y respeto a los derechos humanos.
La iniciativa, presentada por el diputado Ramón Vázquez Valadez y contenida en el Dictamen No. 8 de la Comisión de Salud, establece que estos centros deberán promover la igualdad de género, el respeto a la diversidad cultural, étnica, religiosa y de orientación sexual, así como la no discriminación por cualquier condición. Además, se refuerza la obligación de brindar atención en entornos seguros, accesibles y libres de exclusión.
La reforma también contempla que los establecimientos cuenten con instalaciones adecuadas, programas de trabajo conforme a la ley, personal capacitado en derechos humanos e inclusión, y servicios básicos como alimentación bajo condiciones de higiene. Asimismo, busca atender la problemática de las adicciones desde un enfoque integral, considerando tanto sus causas como sus consecuencias.
Durante la exposición de motivos, el legislador señaló que Baja California enfrenta una crisis en esta materia, destacando que el consumo de fentanilo ha incrementado significativamente en los últimos años. Con la aprobación de esta reforma, el Congreso da un paso hacia un modelo de atención más humanista, centrado en el respeto, la inclusión y la protección de las personas usuarias.








