El turismo sensorial impulsado desde Ensenada dio un paso hacia el ámbito federal al presentarse en el Senado de la República como propuesta de política pública, durante la misión empresarial legislativa del Consejo Coordinador Empresarial de Ensenada (CCEE).
La iniciativa fue expuesta ante el presidente de la Comisión de Turismo, Eugenio Segura Vázquez, con el objetivo de incorporar la accesibilidad universal como una obligación progresiva dentro del marco legal mexicano.
El proyecto surge de una experiencia desarrollada en Baja California, donde se diseñó la primera ruta de turismo sensorial del noroeste del país, concebida como un modelo integral y medible que replantea la discapacidad desde la experiencia del usuario y no desde la limitación.
Cifras que respaldan la propuesta
El presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Ensenada, Andrés Martínez Bremer, señaló que a nivel mundial alrededor de 1.23 mil millones de personas viven con alguna discapacidad; considerando dependencia temporal y envejecimiento, la cifra asciende a 2.46 mil millones.
En México, de una población de 133 millones de habitantes, el 15% representa casi 19.8 millones de personas, mientras que el 30% equivale a cerca de 40 millones. En Baja California, las estimaciones oscilan entre 619 mil y más de 1.2 millones de personas, bajo el mismo criterio.
Reformas planteadas
Con base en estos datos, se proponen modificaciones a la Ley General de Turismo para:
- Reconocer el turismo inclusivo y sensorial como modalidad formal.
- Armonizar la normativa con la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad.
- Ajustar reglamentos de obra pública y desarrollo urbano.
- Etiquetar presupuesto para infraestructura accesible, certificaciones y capacitación.
La agenda contempla además incentivos fiscales para empresas que inviertan en accesibilidad, una certificación nacional de turismo accesible con participación pública y privada, capacitación obligatoria para prestadores de servicios y un sistema de indicadores que permita medir gasto, frecuencia de viaje y barreras existentes.
La propuesta busca posicionar a Ensenada como referente en turismo inclusivo y convertir una experiencia local en una política pública de alcance nacional.







