Un broche histórico adornado con diamantes, que perteneció a Napoleón Bonaparte y fue recuperado por el ejército prusiano tras la batalla de Waterloo, fue subastado en Ginebra por la impresionante cifra de 3.79 millones de euros (4.39 millones de dólares), superando ampliamente las expectativas iniciales que estimaban un valor entre 130,000 y 220,000 euros.
La joya, de unos 45 mm de diámetro, tiene en su centro un diamante de 13.04 quilates rodeado por casi cien diamantes antiguos cortados a mano, dispuestos en dos filas concéntricas. Se cree que fue creada alrededor de 1810 para decorar el bicornio de Napoleón en ocasiones especiales.
Tras la derrota en Waterloo en 1815, Napoleón tuvo que abandonar varios objetos personales, incluido este broche, que fue regalado al rey prusiano Federico Guillermo III como un trofeo de guerra apenas tres días después de la batalla, el 21 de junio de 1815. Más de dos siglos después, la pieza fue vendida a un coleccionista privado, marcando un hito en las subastas de joyas históricas.








