La administración de Donald Trump está preparando una nueva misión para enviar tropas y agentes de inteligencia de Estados Unidos a territorio mexicano con el objetivo de combatir a los cárteles del narcotráfico, reveló la cadena NBC tras entrevistas con funcionarios y exfuncionarios estadounidenses. Las primeras fases del entrenamiento para estas operaciones terrestres ya han comenzado, aunque el despliegue no es inminente ni se ha tomado una decisión final.
La operación, que implicaría la participación del Comando Conjunto de Operaciones Especiales y la Agencia Central de Inteligencia (CIA), incluiría ataques encubiertos con drones contra laboratorios de droga y líderes criminales en México. Los operadores podrían estar presentes en el terreno para asegurar la eficacia y seguridad de estas acciones. Este movimiento rompe con la forma previa de cooperación discreta entre ambos gobiernos y abre un nuevo escenario en la lucha contra el crimen organizado transnacional.
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum ha rechazado públicamente y en privado la intervención militar directa de Estados Unidos en México, afirmando que el Ejército estadounidense no intervendrá en territorio nacional. Sin embargo, la tensión entre ambos países persiste, especialmente tras recientes ataques estadounidenses en aguas internacionales, y por el asesinato del alcalde Uruapan, Carlos Manzo, que ha intensificado la cooperación en materia de seguridad.
Funcionarios estadounidenses aseguran que esta misión buscará desmantelar estructuras del narcotráfico, respetando la soberanía de México, aunque uno de los principales retos es el balance entre la acción militar y la cooperación diplomática para evitar escaladas internacionales.








